Distintos, felices

Tienen más en común de lo que a primera vista podría parecer. Ambos se consideran deportes, tanto las competiciones de los atletas mayores como el Musical Canine Freestyle, donde parejas de perros y humanos realizan movimientos al son de la música.

Pero también comparten el constituir ambas un aparente contrasentido; los atletas ancianos y las parejas de baile perro-humano parecen a primera vista poco más que conceptos imposibles destinados a sorprender. Pero al adentrarnos en los dos trabajos que integran esta exposición digital, descubrimos valores profundos al compartir momentos con los mayores y las mujeres que logran hacer de sus pasiones un verdadero motor en sus vidas.

La complicidad y la intimidad aparecen como elementos esenciales que se comparten, entre humanos o éstos con sus perros. Nos sorprendemos con las imágenes del rendimiento de los atletas mayores que han decidido ir más allá del límite de sus posibilidades y buscar otra forma de vivir esta etapa de su vida, y no podemos menos que admirarnos de la pasión coreográfica de las mujeres en unión con compañeros de baile caninos, llegando finalmente a envidiar la intensidad de sus experiencias. Y es que nos hemos dejado envolver por la esencia de estos proyectos, posarse sobre otras formas de plasmar la búsqueda común de todo ser humano: unos cuantos momentos de felicidad en el camino.

Arantza Aramburu-Hamel